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  Àlex de Fluvià
"Zero Hour "
14.7.2004 - 13.8.2004
     

La tienes,
la custodia inútil
de la visión encantada.

Podria parecer un haikú, un fragmento de Carles Riba, o una adivinanza, pero son unes paraules del artista que formen parte del montaje presentado en el mítico Espai B5-125 de la UAB en Bellaterra, el año 1990 y bajo el título de Obsessions. Título que reaparece en una de las obras de gran formato ahora presentadas, hermanadas por las tonalidades rojizas, signo de dolor por los últimos acontecimientos históricos que han golpeado a la humanidad. Obra fragmentada guiada por el azar, como la poesía, en la búsqueda de esta visión encantada, miraje topográfico que -como ya se ha dicho suficientemente- "se concreta en el efecto repetitivo de motivos que nos remiten a actividades y gestos enraizados en la memoria colectiva: la trama y el estampado de una tela, o el trazo y el ritmo de la escritura". O traduciendo reflexiones y pensamientos del artista,lo que sie quiere o se consigue es transcribir el fenomeno de la repetición, un encuentro accidental, manipulación y búsqueda del gesto y superposición de elementos naturales y culturales. En definitiva, tapiz a la vez fragmentado, que explora la abstracción y su dinámica Un mestizaje de lenguajes que ultimamente se ha ampliado al mundo de la fotografia artística. Ambas expresiones, sin embargo, parten de un conocimiento culto de la historia del arte y de sus procedimientos técnicos y donde el azar es el metodo y el resultado de una búsqueda plástica. La abstracción se nos presenta como un incidente de un largo itinerario de estudio y de experiencia, como un inesperado encuentro informal después de un largo paseo, totalment fortuïto pero a la vez intenso y vivido. Porque no hay un punto de retorno ni de llegada, todo son una serie de fragmentos que completan una obra siempre inacabada y en proceso de experimentación contínua, donde también la experimentación del color es importante, un punto de vista, una convención social. Zero Hour es el título también de la obra de formato más impresionante de elaboración que contiene la antológica que presenta Àlex de Fluvià en la Galeria Metropolitana. Despues de una absencia injusta y excesivamente larga en la oferta de las galerías de Barcelona, las dos últimas personales en el recientemente desaparecido Espai Miquel Gaspar, en 1999 y 2001, y dos colectivas de pequeña intensidad(con 4 y 2 participantes) en la Galeria Trama en el 2002. Recuperamos, por lo tantot, un artista que se confiesa y es nómada, y nos tiene últimamente acostumbrados al eje Cairo - Nueva York, aunque por lo que parece ha vuelto a abrir estudio en Barcelona. Y que, personalmente, admiramos y seguimos desde el encuentro casual de la obra y su creador en una galeria de Nueva York en 1998. Zero Hour, conjuntamente con Obsessions, Elegiac, y la serie Òxid presenta una selección de la obra elaborada en 2003, que parte de la reflexión como sedal de los acontecimientos internacionales. El 11 de septiembre de 2001, vivido en el Cairo, pero muy cercano por los años vividos en Nueva York, ciudad con la cual mantiene una especial relación amor - odio, y una declarada afección a los expressionistas abstractos nord-americanos; Pollock, Rauchenberg, De Kooning y Kline, por citar algunos. Ángela Molina al hablar de su pincelada caligráfica añade al mezcalínico Michaux como constituente de sus paisajes agotados en su propio miraje, y la fractalidad de Saura en la variación de elementos pares, a partir de una actitud zen, que se adivina en confesiones pretéritas: "Pinto porque no quiero hablar. Y me interesa pintar aquello que no existe.

Joan Abelló Juanpere

curriculum

 

 

 

You have got it,
the useless custody,
of the enchanted vision.

That could look like a haiku, a fragment of Carles Riba, or a riddle, but those are words from the artist that are part of the setting-up presented at the Espai B5-125 from the Bellaterra's UAB, in 1990 and under the title of Obsessions.This title re-appears in one of the large format works now presented, which have in common the redish tones, that are signs of the pain from the last historic events that have beaten humanity. The fragmented work is guided by fate, like poetry, seeking this enchanted vision, this topographic "mirage"-like it has always been said-is made concrete by the repetitive effect of patterns that put us back to activities and gestures at the roots of the group memory: the fabric's weft and pattern or the stroke and rythm of writting. While translating thoughts and ideas from the artist, what we want or get is to transcript the repetition phenomena, an accidental meeting, manipulation and search of the gesture and superposition of cultural and natural elements.In short, the fragmented tapestry that explores abstraction and its dynamics. A mixture of languages that lately has been expanded to the photography world. But both two expressions start from a knowledge of history of art's cult and its technical procedures. The fate is the method and the result of a plastic research. The abstraction is presented to us like an incident from a long study and experience itinerary. Like an unexpected informal meeting after a long walk, totally accidental but at the same time really intense and lived. Because there is no arrival or return point, they all are series of fragments that complete a piece always unfinished and on the process of continuous experimentation, where the colour significance is variable, a point of view, a social convention. Zero Hour is as well the title of the most astonishing work in terms of format and production that Àlex de Fluvià presents at the Galeria Metropolitana. After an excessively long and unfair absence at the Barcelona galleries, the last two of them recently dissapeared: the Espai Miquel Gaspar on 1999 and 2001, and two group shows with small intensity (2 or 4 participants) at the Galeria Trama on 2002. We recuperate then, an artist that confesses to be a nomad, living between Cairo and New York, but it seems that he has re-opened the studio in Barcelona. Personally we admire and follow him since the casual found of the work and its producer at a New York's gallery in 1998. Zero Hour, togheter with Obsessions, Elegíac and the Oxid series present and accurate choose made in 2003, that start from the meditation of the international events. The 11th September 2001, lived at Cairo but really close because of the last years lived in New York, a city with which he keeps a special relation love-hate and a declaration of afection to the american abstract expressionists: Pollock, Rauschenberg, De Kooning, and Kline for example. Ángela Molina, while talking about his calligraphic stroke, adds the mescalinic Michaux as a constitutive of his landscape , exhausted on his own "mirage", and the fractality of Saura in the variation of even elements, starting from a zen behaviour, that we can guess in past confessions: " I paint because I do not want to speak. I am interested in painting what it does not exist".

Joan Abelló Juanpere

curriculum

 
"Elegíac" 2003, 150 x 150 cm
"Obsessions"s 2003, 140 x 170 cm
"Sedimentacions" 2003, 190 x 60 cm
"Zero Hour" 2003, 230 x 200 cm

"Vital fragment I" 60 x 180 cm